domingo, 30 de octubre de 2016

RIMA XX

Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.


¿Cómo vive esa rosa que ha prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en la tierra
sobre el volcán la flor.



Mi vida es un erial;
flor que toco se deshoja;
que en mi camino fatal,
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja.

De lo poco en la vida que me resta
diera con gusto los mejores años
por saber lo que a otros
de mí has hablado.
Y esta vida mortal y de la eterna,
lo que me toque, si me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado.

Gustavo Adolfo Bécquer

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